Aprendiendo a emprender con el Monopoly

Desde el último email he estado trabajando a tope, no solo con proyectos de clientes, sino mejorando el diseño de la web (el blog por ejemplo), contestando consultas, y grabando un par de episodios de Negocios y WordPress: un monográfico sobre gestión de proyectos que yo presenté, y un especial crossover con La Escalera 😊 

Pero principalmente quiero hablaros de mi partida de Monopoly. ¿Cómo? ¿De qué estás hablando, Elías? Bien, este fin de semana, nos reunimos con una pareja de amigos (no nos juntamos con casi nadie, de verdad), y jugamos una partida al Monopoly que gané contundentemente 💪 Y durante la misma, no pude parar de pensar en los movimientos y estrategias que iba haciendo y cómo se corresponderían en la vida real. Y pensé en compartirlos con vosotros.

Arriesgar

A pesar de que desde el principio compramos todas las casillas (excepto una en la que prefería «ahorrar el dinero»), las propiedades estaban muy repartidas. De hecho solo había un grupo de calles completo en poder un jugador, y era el más barato de todos (junto a la casilla de Salida).

El juego iba muy lento porque los precios de los alquileres son muy bajos si no hay casas u hoteles, así que decidí hacer intercambios de propiedades, haciendo a la competencia más fuertes a la vez que a mí.

Siempre (o casi siempre) que he arriesgado en la vida, ha sido positivo. No me entiendas mal, valorando las capacidades y posibilidades, pero nunca tener miedo de que «salga mal».

Invertir

Este punto es sencillo: las 2 personas con las que intercambié no pusieron casas y hoteles hasta bien avanzada la partida. Yo no entendía por qué, ya que tenían la mesa llena de billetes.

Yo sin embargo invertí todo lo que pude desde el principio, incluso teniendo que hipotecar propiedades en algún momento. Pero la suerte me acompañó (aunque no desde el principio, eso es cierto), y fui recuperándome.

Nunca he tenido una estrategia de inversión clara en mis negocios o proyectos, y sobretodo me refiero a reinvertir los beneficios. Casualmente la semana pasada tomé la decisión de «hacer números» establecer un porcentaje de beneficios para invertir. Aún me falta por definir cómo.

Ingresos pasivos

Cada vez que una persona caía en mis propiedades y tenía que pagar, ya fueran 18 € o 50 € (o 1.200 € cuando tenía hotel en mi calle más cara), sentía que el esfuerzo anterior había valido la pena, ¡sobretodo porque era «dinero gratis»!

Quizás los ingresos pasivos como tal no existan (o al menos son difíciles de conseguir), pero sí podemos enfocar nuestros proyectos y capacidades a generar modelos de negocios que sean escalables.

Diversificar

Otra de las claves de mi victoria fue tener 2 grupos completos de 3 calles (casi todos los son, solo hay 2 grupos de 2 calles), en esquinas opuestas del tablero (por supuesto edificados con hoteles) donde mis contrincantes no dejaban de caer, además de alguna compañía de servicios.

En línea con el punto anterior, es bueno generar vías de negocio adicionales, una vez que tenemos una fuente de ingresos principal (ya sea un proyecto o un salario).


Así que ya lo sabéis, si arriesgamos con cabeza, invertimos nuestros beneficios (sobretodo en cosas escalables), y no ponemos todos los huevos en la misma cesta, conseguiremos hacer crecer nuestros proyectos y tener ingresos más estables.

PD: La partida al Party&Co la perdí, pero porque tenía un compañero muy malo 😝 

Imagen de Doerge en Pixabay